For Mexican Claudia Cabrera Espinosa, the José Emilio Pacheco City and Nature Literature Prize 2019
La cuarta edición del Premio Ciudad y Naturaleza José Emilio Pacheco, convocado por la Universidad de Guadalajara, ha recaído en la escritora mexicana Claudia Cabrera Espinosa por su libro de relatos…

La cuarta edición del Premio Ciudad y Naturaleza José Emilio Pacheco, convocado por la Universidad de Guadalajara, ha recaído en la escritora mexicana Claudia Cabrera Espinosa por su libro de relatos Posibilidad de mundos. Lo llamativo, más allá de un galardón dotado con diez mil dólares, es que el manuscrito se presentó bajo el seudónimo de Matilde Huertas: el jurado —Beatriz Espejo, Vicente Quirarte y Alberto Chimal— falló por unanimidad sin conocer la identidad real de la autora. Un dato que, como veremos, invita a pensar en los mecanismos de legitimación que operan (y se invisibilizan) en el campo literario.
El jurado leyó una voz, no un currículum
El fallo destaca que se trata de «relatos muy bien escritos, sutilmente futuristas», donde los problemas urbanos provocados por fenómenos naturales y cotidianos se entrelazan con los conflictos íntimos de personajes variados. La resolución subraya además que, pese a aludirse a problemas reales —alteración de patrones climáticos, deterioro de espacios urbanos—, el tono sugiere que «todavía es posible mejorar nuestra relación con el medio ambiente, hacerla más habitable y no precipitarse fatalmente hacia una catástrofe».
Que el premio se otorgara bajo anonimato no es un detalle menor. En un circuito donde el canon se construye con frecuencia sobre nombres y redes de influencia, este formato reduce el sesgo de reconocimiento: el texto se juzgó por su texto, no por la trayectoria visible de su autora.
Una trayectoria que no era condición necesaria
Cabrera Espinosa (Ciudad de México, 1984) cuenta con un doctorado en Literatura Española por la UNAM y un máster en Edición Literaria por la Universidad Autónoma de Madrid. Ha trabajado como editora y traductora, pertenece al Seminario de Literatura Fantástica Latinoamericana de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y fue becaria de Fonca Jóvenes Creadores en 2014. Es además autora de libros infantiles y columnista de la revista Este País. Pero ninguno de estos méritos formó parte del proceso de evaluación.
La convocatoria recibió ochenta y cuatro originales de Argentina, España, Estados Unidos, Guatemala, Israel y México. El premio se entregará durante la 33.ª edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en el marco de un certamen que lleva el nombre de José Emilio Pacheco y cuyo comité de honor preside Cristina Pacheco.
Qué nos dice esto sobre los premios de cuento «de tema»
El galardón no es genérico: exige que los relatos dialoguen con la ciudad y la naturaleza como coordenadas materiales. Esto lo convierte en un caso interesante para observar cómo la literatura de encargo temático —a menudo vista con desconfianza desde ciertos sectores del campo— puede producir obras que trascienden la mera ilustración del tópico. El jurado no habla de «cuentos ecológicos», sino de ficciones donde el contexto material urbano y natural modifica las relaciones entre especies y seres humanos.
Que los relatos adopten una clave de futurismo sutil abre, además, una pregunta relevante para la cultura de género: ¿quién imagina futuros posibles en la literatura hispanoamericana y bajo qué condiciones se legitima esa imaginación? La combinación de anonimato y temática ambiental obliga a desacoplar el valor literario de la persona —y, con ello, de los sesgos que habitualmente acompañan la recepción.
¿Podría el anonimato como práctica habitual en los premios literarios reducir las asimetrías de reconocimiento entre escritores y escritoras? ¿Hasta qué punto un certamen con eje temático fijo enriquece o limita el canon del cuento contemporáneo en español? ¿Qué pasaría si los jurados evaluáramos siempre el manuscrito antes que el nombre?