Más allá de las capitales: el auge de los festivales literarios en la España rural
Actualidad Literatura detalla que el XX…

Tres festivales en 72 horas: el dato, por sí solo, desmonta el tópico de la creación en barbecho. Covarrubias, Lloret de Mar y Salvaterra do Miño han coincidido en este arranque de septiembre con programaciones que oscilan entre la poesía antiimperialista, el género negro y una cita especialmente significativa para esta casa: el VIII Festival Internacional de Mujeres Creadoras de Castilla y León. Lo interesante no es que sucedan; lo interesante es que sigamos tratándolos como excepciones simpáticas en lugar de como lo que son —una forma distinta, y acaso más honesta, de organizar el campo literario.
Covarrubias: escribir sin pedir permiso
Según Europa Press, el festival arrancó el 3 de septiembre en Covarrubias con más de 50 actividades y 43 creadoras. La programación combina recorridos, talleres, propuestas escénicas y una mesa específica sobre libertad, territorio y creación. Que un pueblo de menos de seiscientos habitantes acoja esta cita no es un detalle geográfico: es una declaración sobre quién produce cultura y dónde se le permite existir. Si los grandes premios "nacionales" siguen concentrándose en Madrid y Barcelona, este formato nos obliga a preguntarnos qué entendemos por centralidad y quién la decide —y, sobre todo, qué sesgos sostienen esa decisión.
Salvaterra do Miño: treinta y ocho ediciones contra el tópico
Actualidad Literatura detalla que el XXXVIII Festival da Poesía no Condado se celebra los días 4 y 5 de septiembre en esta localidad pontevedresa, con un eje declarado: el antiimperialismo. La nómina de poetas incluye a Oriana Méndez, Igor Lugris, Masha Álvarez, Eugénio Outeiro Lojo, Noelia Gómez, Antón Blanco Casas, Iria Pinheiro Santos, Samuel L. París, Lorena Souto, Pablo Otero y Fátima Dguez Silva. La parte musical reúne a once formaciones —desde Rebeliom do Inframundo hasta El Gadzé— y el programa suma una Mesa de Ideas, feria de artesanía, tren turístico y la primera edición de un certamen nacional de regueifa joven. Treinta y ocho ediciones sin paraguas institucional: contexto material suficiente para desmontar el cuento de que la poesía solo sobrevive en las aulas universitarias.
Lloret de Mar: el género negro en femenino plural
La gaceta local recoge que Lloret Negre se celebrará del 4 al 6 de septiembre con tertulias, teatro, podcast en directo y, sobre todo, la ceremonia de entrega de los Premios Literarios Lloret Negre 2026 el sábado a las 18:00. Andreu Martín recibirá el Premio de Honor, pero conviene reparar en el resto de la lista: se concederán también reconocimientos a la mejor novela en lengua castellana, mejor novela en lengua catalana y mejores relatos inéditos en categoría adulta y juvenil. Elvira Mínguez, Cristina Higueras, Laia Vilaseca, Angelique Pfitzner, Marta Robles o Kira Montero participan en mesas y conversaciones; la Orden del Laurel Negro cerrará la jornada del sábado a las 23:00. El domingo se combina literatura con patrimonio: visita al Castell de Lloret, salida en catamarán y paso por los Jardines de Santa Clotilde. Quien revise los programas de género negro de hace dos décadas podrá medir por sí mismo cuánto ha cambiado el sesgo de un campo que durante mucho tiempo se construyó como patio masculino.
Tres preguntas para el debate
¿Alguien contabiliza cuántos festivales como estos coexisten en una semana cualquiera del calendario español? ¿Por qué seguimos llamando alternativos a formatos que llevan décadas sosteniendo oficios enteros? ¿Y si el canon real no estuviera en los manuales, sino repartido entre Covarrubias, Lloret y Salvaterra —sin que nadie se lo haya reclamado?