Cáceres se convierte en el epicentro de la literatura iberoamericana con Escribidores 2026
Por lo que recoge Avuelapluma, la Junta de Extremadura y la Cátedra Vargas Llosa presentaron este viernes en el Palacio de la Isla de Cáceres la programación de Escribidores 2026, que se celebrará…

cribidores 2026 convierte Cáceres en punto de encuentro de la literatura iberoamericana y homenajeará a Carme Riera
Por lo que recoge Avuelapluma, la Junta de Extremadura y la Cátedra Vargas Llosa presentaron este viernes en el Palacio de la Isla de Cáceres la programación de Escribidores 2026, que se celebrará del 23 al 26 de septiembre y entregará su Premio a la Trayectoria a la escritora y académica Carme Riera. El hecho merece un parpadeo: la académica entra al olimpo extremeño de la mano de una cátedra bautizada con apellido de varón. Quien certifica la trayectoria femenina sigue siendo, en demasiados casos, la institución que nombra el canon.
«Pantallas y Literatura»: la palabra como origen del guion
El lema de esta edición cruza lo escrito con lo audiovisual como declaración programática: la literatura como origen del guion de series y películas. Raúl Tola, director de la Cátedra Vargas Llosa, desgranó un cartel que articula tres líneas —juvenil, convencional y producciones audiovisuales— y reúne a una treintena de invitados en el Teatro Capitol y la Filmoteca de Extremadura. Entre los nombres confirmados aparecen David Trueba, Ray Loriga, Inma Rubiales, Fernando Alcalá, Ian Gibson, Ana Belén, Ramoncín, Lucía Méndez, Iria G. Parente, Selene M. Pascual, Paula Ortiz, Antonio Soler, Juan del Val, Nativel Preciado, Mariana Sipos, Juan Cruz, Manuel Jabois, César Rendueles, Benito Zambrano, Jesús Carrasco, Víctor García León, Paloma Rando y Sergio del Molino.
La mezcla es deliberada: autores, cineastas y periodistas comparten mesa para discutir cómo dialogan palabra y pantalla, pero también salud mental, adolescencia, memoria, diferencia, agotamiento, meritocracia y creación de series. Quien acuda a Cáceres comprobará que el festival no se limita a charlar de libros: convierte la conversación literaria en un programa cultural de primer orden.
Riera entra por la puerta —y la puerta sigue siendo estrecha
Que Carme Riera reciba el Premio a la Trayectoria es, en clave de género, una buena noticia que conviene leer con bisturí. Que su nombre figure como cabeza de cartel en una programación donde abundan voces masculinas mediáticas —Loriga, Trueba, Jabois, Juan del Val— no anula el gesto, pero recuerda que el sesgo de canon no se borra con distinciones puntuales, sino cambiando la regla general. Cuando la trayectoria femenina se premia de manera específica, el propio premio confirma que la regla común sigue siendo otra.
Y un apunte de contexto material: la Cátedra Vargas Llosa, promotora del festival, lleva en su cabecera un apellido masculino —Premio Nobel, además— que decide, en última instancia, qué trayectorias merecen sello extremeño. No es demagogia: es preguntarnos de qué hablamos cuando hablamos de quién pone nombre a las cátedras que premian.
Lo concreto: agenda, accesos y pistas
Para quien quiera pisar Cáceres del 23 al 26 de septiembre, lo verificable:
- Sedes: Teatro Capitol y Filmoteca de Extremadura como escenarios principales del programa.
- Cartel: alrededor de treinta invitados entre literatura, cine y periodismo; conviene revisar el programa diario por si algún diálogo se solapa con la agenda personal.
- Ciudad: Cáceres exhibe el festival como pieza de su candidatura a Capitalidad 2031, según destacó el concejal de Cultura en la presentación. Aprovechar la escapada para visitar el casco viejo, declarado Patrimonio de la Humanidad, es plan, no turismo impulsivo.
- Homenaje a Riera: el Premio a la Trayectoria suele llevar aparejada una conversación pública sobre su obra —fecha, hora y formato exactos habrá que confirmarlos con la organización.
En la misma semana literaria, Antonio Soler ha ganado por unanimidad el Premio Espasa 2026 con Ocho del 50, un ensayo que recorre la vida y la literatura de ocho novelistas españoles del medio siglo —Antonio Rabinad, Juan Marsé, Concha Alós, Carmen Martín Gaite, Alfonso Grosso, José Manuel Caballero Bonald, Ángel Vázquez y Jesús Pardo— y Antonio Muñoz Molina reaparece en conversación pública, con el titular de Clarín elevando ya una de sus frases a lema compartido, el de la lectura como último acto soberano. Tres movimientos distintos que dibujan la misma pregunta: cuándo el campo literario español dejará de necesitar justificaciones extra para que una mujer, un ensayo de memoria o un acto de lectura sean noticia.
¿Seguiremos premiando trayectorias femeninas como excepcionalidad o como parte del orden normal del canon? ¿La alianza con la pantalla agranda el público lector o disuelve el objeto libro en formato episodio? ¿Quién firma las cátedras que firman los premios?